martes, 20 de enero de 2015

Su partida


En el horizonte su silueta se perdió,
se me hace extraño hablar de ella,
quizás mi corazón no la olvidó,
Hace muchas noches que no veo la luna
desde el día en que partió.

El viento soplaba por la playa levemente,
las olas golpeaban con cierta suavidad,
sus huellas desaparecieron lentamente,
el sol se ocultó y dio paso a la oscuridad.

Aquello que algún día fuimos
se ha ido, como un destello que pasa por el cielo
tan rápido y fugaz que no lo percibimos,
una llama que quemó todo ese anhelo;
duele saber que ya nunca más seremos,
recordar su sonrisa es mi gran consuelo

Y después de tanto amarla,
la tengo que tratar con extrañeza,
y engañarme al creer que puedo olvidarla,
y aceptar que alguien más valorará su belleza
saber que ya no puedo abrazarla,
es lo que más me inunda de tristeza,

Y en solo un minuto miles de recuerdos vienen a mi mente,
a veces siento que fue ayer,
el día en que se fue de mi vida, lentamente,
que tonto fui, al creer que no la podía perder.

En el horizonte su silueta se perdió,
se me hace extraño hablar de ella,
quizás mi corazón no la olvidó,
Hace muchas noches que no veo la luna
desde el día en que partió.
y, ¿cómo podría? Si se lo llevó todo,
es inevitable el extrañar su sonrisa, tu voz, y hasta sus enojos,
el poder ver mi reflejo a través de sus ojos...






sábado, 3 de enero de 2015

Soledad



Dicen que es uno de los peores males de la vida,
algunos creen que es una enfermedad,
otros que es un callejón sin salida,
puede ser que sea difícil encontrar la verdad.

Quienes caen en ella tienen un futuro incierto,
no escuchan aunque estén atentos,
no vuelan, aunque tengan alas y el cielo esté abierto,
y no aceptan ninguna palabra de aliento.

Se cree que es producto de la tristeza,
algunos opinan que es por la decepción,
la incertidumbre genera la certeza,
de quien realmente sufre es el corazón.

Es como arrojarse en un vacío sin fin,
del cual pareciera que no se puede salir,
como cien golpes de espadachín,
que por más que se intente no se pueden evadir.

Todo se resume a ausencia de compañía,
aunque a veces es falta de atención,
hacia quien te hace compañía,
algunas veces sin razón, otras quizás no,
cuando la tristeza se convierte en agonía
cuando no tienes ojos para observar la fantasía,
sufres de esta enfermedad,
que no tiene piedad,
que arrasa con tu ser,
que devora tu alma,
que derrumba todo afecto,
y no encuentras salida,... a eso, le llaman: soledad...